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Los gobiernos locales tienen el desafío de mejorar los niveles de transparencia y de rendición de cuentas para obtener mayor legitimidad social y al propio tiempo avanzar en un régimen de incentivos que vincule estos avances de la gestión municipal con aumentos en los niveles de autonomía financiera y administrativa.

La afirmación es de Oscar Domenella, Coordinador de la Asistencia Técnica del Programa de Apoyo a la Sociedad Civil y las Autoridades Locales (PASCAL), el cual tiene el propósito de mejorar el desempeño de 40 Ayuntamientos piloto en planificación territorial, gestión presupuestaria y de Recursos Humanos, rendición de cuenta, transparencia y participación social.

Manifestó que la administración pública local es percibida como ineficaz en el suministro de servicios, con escasa transparencia y rendición de cuentas, por lo que consideró es arriesgado tener altos niveles de autonomía y bajos de transparencia.

Al describir el escenario ideal señaló que es aquel en el que pudieran existir municipios con niveles efectivos de autonomía política, administrativa y financiera y un marco normativo procedimental adaptado a las características territoriales.

Consideró, además, que en ese escenario deben existir condiciones objetivas y herramientas de gestión para el desarrollo sostenible del territorio, contando con instrumentos para un manejo transparente de los recursos públicos como mecanismos efectivos para la rendición de cuentas.

En ese ámbito afirmó debe producirse la articulación y sinergia competencial a nivel territorial y los gobiernos locales deben gozar de la legitimidad y respaldo social, existiendo a la vez un régimen de incentivos que vincule los avances en materia de gestión y transparencia con aumentos en los niveles de autonomía financiera y administrativa.

Domenella indicó que la proporción de los recursos públicos manejados por los gobiernos locales son insuficientes para cumplir con las competencias y estándares administrativos que les exige la legislación dominicana.

Expuso que los gobiernos locales se ven también afectados por la escasa evolución del marco normativo, la baja institucionalidad de la administración pública municipal, la cultura política y el bajo nivel de coordinación entre el gobierno central y municipal.