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La gestión urbana es una tarea compleja y multidisciplinaria, y una mirada rápida a las ciudades más grandes de República Dominicana permite apreciar que importantes temas aún están pendientes por abordar, para iniciar una verdadera transformación de las ciudades. Cuatro de esos temas clave son la identidad urbana, el control de la informalidad, la solución a la movilidad urbana y la calidad del espacio público.

La identidad urbana es el punto de partida para el posicionamiento de la ciudad, que es la clave del famoso marketing urbano. Se trata de reconocer nuestros elementos de identidad y definir un mensaje fuerte que se pueda comunicar a través de íconos que nos representen en cada momento histórico/social, agregar contenidos a la ciudad, que enriquezcan la memoria colectiva.

La informalidad es una forma de depredación que se convierte en norma: el comercio informal, los mercados improvisados, el motoconcho, las ocupaciones de terrenos para crear nuevos barrios, son sus principales expresiones. Es el principal reto a las instancias públicas responsables de orientar, promover y controlar las actuaciones ciudadanas, a favor del interés colectivo. El control es la parte menos popular de la gestión pero sumamente necesario.

Un tema urgente es la movilidad en la ciudad, analizar la ciudad como sistema, entender los flujos, hacia dónde se moviliza la gente, cómo se crean nuevas centralidades para que la gente tenga que desplazarse menos. Tenemos que lograr una opción de transporte colectivo digna, confiable, para que sea aprovechado cada vez por más sectores sociales y auspicie un cambio de conducta.

Cuando hablamos de espacio público, tenemos que generar espacios para la convivencia en el mismo barrio, poner el oído en la ciudad para entender qué quiere la gente y llegar a soluciones atractivas que nos motiven a estar afuera y compartir. El espacio público de calidad le agrega plusvalía a la ciudad, por eso hay que invertir en más plazas y más parques.

La gestión urbana es una responsabilidad del gobierno local. Necesitamos equipos multidisciplinarios de profesionales pensando en dar soluciones a estos temas claves, y nosotros en la sociedad civil debemos asegurarnos que estos temas se pongan en agenda y que tanto las autoridades actuales como los que aspiran a serlo ofrezcan respuestas a estos temas.

La calidad de la vida en la ciudad es una meta de largo plazo, por eso tenemos que comenzar cuanto antes a pensar la ciudad como un todo, a llevar las estrategias a la práctica y a exigir que las autoridades cumplan con su responsabilidad.